MISIONES.UNO – En el barrio A3-2 de Posadas, la Policía junto a la Fiscalía de Ciberdelitos y la SAIC realizaron un operativo en el marco de una investigación por tráfico de Material de Abuso Sexual Infantil (MASI). Durante el procedimiento se secuestraron dispositivos electrónicos, drogas y un arma de fuego, además de detener a un sospechoso.


La investigación, que se extendió durante seis meses, fue impulsada por la Fiscalía de Instrucción Especializada en Ciberdelitos de Misiones en conjunto con la Secretaría de Apoyo para Investigaciones Complejas (SAIC). El proceso incluyó el análisis de reportes internacionales emitidos por el National Center for Missing and Exploited Children (NCMEC) de Estados Unidos y datos técnicos proporcionados por la plataforma Telegram, que resultaron claves para avanzar en la causa.

Del cotejo de información se obtuvieron elementos que vincularon directamente a un usuario con maniobras de tráfico de material de abuso sexual infantil. Los datos técnicos y registrales permitieron establecer la relación con un domicilio en el barrio A3-2 de Posadas, lo que derivó en la orden de allanamiento emitida por el Juez de Instrucción N.º 6, Dr. Ricardo Balor.

El operativo se concretó en horas de la mañana y permitió el secuestro de numerosos dispositivos electrónicos, teléfonos celulares, tarjetas SIM y equipos POSNET de Mercado Pago, todos con capacidad de almacenamiento y transmisión de datos. Además, los investigadores hallaron ladrillos de marihuana, bolsas con sustancia compatible con cocaína y un arma de fuego. En el mismo procedimiento se efectivizó la detención de Matías Nahuel E., señalado como principal sospechoso.

Las tareas preliminares incluyeron el cruce de direcciones IP, cuentas asociadas, números telefónicos y registros de conexión, que fueron correlacionados con los reportes internacionales recibidos. El trabajo coordinado estuvo a cargo del Fiscal Especializado en Ciberdelitos, Dr. Pablo Espeche, junto con personal de la SAIC dirigido por el Dr. Federico Biré Barberán.

El operativo contó con la participación de la Dirección de Investigaciones Complejas, efectivos de la Comisaría Décima, el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) y la División Toxicomanía de la Policía de Misiones, garantizando la seguridad del procedimiento y el resguardo de la evidencia.

Los dispositivos electrónicos incautados fueron entregados a la SAIC para la realización de pericias informáticas forenses, con el objetivo de determinar la existencia, cantidad y trazabilidad del material ilícito, así como su posible vinculación con otras conductas delictivas. La investigación continúa en curso y busca establecer el alcance total de los hechos y las responsabilidades penales correspondientes.